SAN JUAN, TX — El Proyecto de Derechos Civiles del Sur de Texas y la Universidad de Texas en Austin organizaron un programa gratuito para ayudar a los miembros de La Unión del Pueblo Entero y otras organizaciones a informarse y elaborar sus testamentos.
La universidad envió a un grupo de estudiantes de derecho supervisados por profesores de esa carrera para ofrecer asesorías sin costo para quienes desearan conocer qué utilidad tiene un testamento y resolver muchas dudas y mitos en torno a estos documentos.
Tina Fernández, directora del programa, explicó que este programa beneficia a muchas familias que no pueden pagar un abogado privado que puede cobrar entre 100 y 300 dólares la hora para escribir un testamento.
Fenández añadió que el programa también es una manera de educar a los futuros abogados a dar servicio social a través del sistema pro-bono, en el cual los abogados no cobran por prestar sus servicios a familias de bajos recursos.
Jason Corola, abogado, explicó que la gente piensa que si no ha pagado una propiedad no la puede meter en un testamento, pero eso, afirma, es equivocado.
“Por ejemplo si alguien tiene una propiedad, vamos a suponer que tienes una casa y estás pagando la hipoteca de la casa”, explicó Fernández. “Lo que has pagado comienza a ganar lo que en inglés se dice equity. Empiezas a tener equity en tu casa y eso tiene un valor. Así es que si uno se muere aunque todavía tiene que pagar su casa, sí hay equity en la casa y también el que hereda la casa la puede vender.
La abogada dijo que si la casa no está testada, el gobierno del estado de Texas puede hacer una investigación y decidir quién se queda con la casa. “El estado va a hacer las decisiones, no la propia persona, y eso también puede tomar mucho tiempo y cuesta dinero”.
“Eso es algo muy importante para combatir la pobreza, ya una familia, un hijo tienen una propiedad, ya empieza arriba, ¿verdad?, no empieza de cero. Ahora ya tiene algo que le quedó y puede de ahí empezar a construir algo”, agregó Fernández.



